POEMARIO ÍNTIMO DE VIDA ILUSTRADA

Más allá de lo manifiesto,
la invidencia más sensata 
               

 

 

Marta de los Pájaros, Premio FemArt 2017 (Il·limitades), presenta en Poemario
íntimo de vida ilustrada
, una experiencia artística compleja en la que imagen y
texto se entrelazan para evidenciar su ilimitada capacidad de relación, por encima
de toda dicotomía preestablecida. El proyecto expositivo se compromete con la
ausencia de límites de aquello real que nos rodea y que tratamos de intuir y
acariciar, cotidianamente, con las palabras e imágenes. En sentido foucaultiano, la
obra deviene una superficie de inscripción donde lo no-oculto permanece invisible.
Esta superficie, esta piel permeable en la que se da la relación entre obra y
espectadores, no es contraria a la profundidad, es precisamente, presencia
profunda.
De los Pájaros confiesa que la obra es fruto del recuerdo, de un acto de memoria
que, en palabras de Montserrat Roig, resulta el acto de amor más grande que existe.

 

                                                                                                                                           Júlia Lull

 

Marta de los Pájaros (Premio Femart 2017), en su proyecto Poemario íntimo de Vida Ilustrada,
nos presenta una experiencia artística compleja, en la que ser y estar, razón y sentimiento,
superficie y profundidad, imagen y texto se entrelazan para evidenciar su ilimitada
capacidad de relación, transcendiendo toda dicotomía preestablecida.
El arte es uno de los actos de obscenidad más grandilocuentes que podamos llegar a
imaginar. Resulta un proceso objetivador radical, a la vez que el gesto comunicativo más
generoso e intenso posible: la artista presenta su subjetividad más íntima y particular
generando un objeto físico al servicio del público.
A lo largo del proyecto, De los Pájaros explora las posibilidades ilimitadas de este acto
ofreciéndonos un encuentro muy especial; un encuentro que se inicia justo en la
encrucijada entre dos posibilidades comunicativas: la imagen visual y la palabra. Con la
especificidad de este ejercicio, con esta ekfrasis (concepto griego que significa abrir, facilitar
el paso, desobstruir, explicar hasta el final…) la artista despliega y pone en juego las propias
relaciones vitales fundamentales: los vínculos maternos y originales, las relaciones
sanadoras, de amor, de dolor y placer, de desencanto y ausencia, las relaciones de auto-
búsqueda en las/los otros y la exigencia de libertad. Así, los binomios irreconciliables de la
razón se resuelven en un tejido orgánico, dinámico y profundo, donde el entramado de
palabras se entrelaza con la urdimbre de las imágenes.
De esta forma, la obra artística nace y crece en el diálogo continuo de dos medios, con las
carencias expresivas de su propio código, y concluye en el momento en que su expresividad
es entendida como un todo que ocupa un espacio entregado a la simultaneidad de un acto
visual.
La complementariedad obvia de los recursos comunicativos de ambos lenguajes niega la
posibilidad de representación o emulación mutua. De los Pájaros, que provoca su
encuentro, es consciente que cualquier intento de traducción o translación sería parcial y

sesgado ya que esta resulta la potencia expresiva y autónoma de dos medios independientes
comprometidos aquí a explorarse el uno al otro en un permanente estado de conversación.
La palabra, que alude siempre a una falta o vacío, señala a un real que ya no es, suplantado
por el nombre. El nombre, está en sustitución de lo que es, de lo que somos, en usurpación
de la materia; la palabra está ahí donde no queda nada más. Ésta, establece los parámetros
del recuerdo, pero no comprende la dinámica del recuerdo inherente al cuerpo de quien
recuerda. La memoria deviene viva en este cuerpo y se expresa en todo momento a través
del gesto, en este caso artístico. La imagen reclama la existencia perpetua al aceptar la
imposibilidad de un único lenguaje cerrado. Así, el lenguaje visual reclama ser.
Poemario íntimo de vida ilustrada se compromete con la ausencia de límites de aquello real que
nos rodea i que tratamos de intuir y acariciar cotidianamente mediante palabras e imágenes.
En sentido foucaultiano, la obra deviene una superficie de inscripción donde aquello no oculto sigue
siendo invisible. Este suelo, esta piel permeable a través de la cual se genera la relación obra-
espectador, no es contraria a la profundidad, sino que es precisamente presencia profunda,
como aclara Montserrat Abelló en Vida Diària/Paraules no dites (1963-1981):

Sóc amb vosaltres
a través de la pell
d’aquest cos que estimo.

Las superficies de las formas que trabaja Marta de los Pájaros, devienen espacios de
reflexión y de inscripción desde donde conversar, de forma imprevisible e inacabada, con la
mujer que está y con la que es. Éstas proponen un diálogo no excluyente, no polarizado,
entre exponerse y representarse; entre mirarse y decirse; entre representación verbal y
representación visual:

Fondo, tocado y hundido.
Tocado, y menos hundido.
Tocado sin hundir.
Sobrevolado.

La palabra, como lenguaje propio, es a su vez ajena, insuficiente y limitada. Pero desde la no
aceptación del límite, se desarrolla y expande en lenguaje visual, expansivo, contagioso.
Las mujeres proyectadas en esta serie, son mujeres que recogen la complejidad de las relaciones
humanas, de éstas con el mundo, y de unas con las otras. La razón, simbolizada por la cabeza de
todas ellas, se representa como un todo orgánico, indómito, escurridizo ante la posibilidad de ser
capturado por códigos preestablecidos. Éste, alude sin duda a un saber imbricado con la vida,
dinámico, que fluye y se sobrepone al espacio adjudicado a la palabra. Los lenguajes opuestos se
disuelven en una relación casi revolucionaria, en una reconciliación que vive y explota, ante nuestras
miradas.
La artista nos confiesa que este proyecto es fruto de un recuerdo, de un acto de memoria
que, en palabras de Montserrat Roig, deviene el acto de amor más grade que existe.
La amabilidad y generosidad que nos presentan estas obras anula la tensión de un conflicto
que se sabe generador, e invitan a una relación amiga, próxima, que estimula sentidos y
pensamientos a la par. Los medios se vuelven ilimitados cuando se entrecruzan; Marta, con
su cabeza llena de pájaros, los entrecruza hasta el infinito.

                                                           

 

MARTA DE LOS PÁJAROS 2019

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